Se acabó todo.
Magnolia no sintió pena por la muchacha al ver su rostro pálido, después de todo, si no fuera porque su identidad, sería ella misma la que pasaría un mal rato hoy, y la que sería objeto de rumores y calumnias.
De repente vio entrar a Ricardo desde fuera, con una gasa envuelta en el brazo.
Ella no esperaba que Ricardo volviera tan pronto del hospital.
No, el hospital estaba un poco lejos de la universidad, no podía haber vuelto en tan poco tiempo.
¡No fue al hospital, sino al médic