Sin embargo, Madalena creía que ella también era la señorita de la familia, porque había puesto mucho esfuerzo en engatusar a esa vieja loca durante tantos años.
¿Seguían contando los tres hermanos de familia Ruiz con el regreso de su verdadera hermana?
¡Imposible!
Magdalena se sentó y se tapó la cara, mostrando finalmente una sonrisa sombría: parecía que solo podía acceder por el momento, y dejar que Javier y Alicia, así como Héctor y David acudieran a su compromiso.
En cuanto a la dote para el