Punto de vista de Hera
El bosque que rodeaba la casa estaba en silencio, como si todas las criaturas contuvieran la respiración. Esperando a que le diera la noticia a Selen.
No había salida. Si no se lo decía, ella se iría, y si se lo decía, podría afectar el embarazo.
Podía sentir su ansiedad y su emoción. Miré el jugo de coco en mi mano; a Selen le había empezado a gustar a medida que avanzaba su embarazo, pero sabía que su dulzura no la calmaría.
Suspirando, abrí la puerta.
Su sonrisa instan