Capítulo 68 —A la mier*da lo correcto
Narrador:
Xavier estacionó su coche en el amplio garaje de su empresa, pero no se movió. Sus manos apretaban el volante con tanta fuerza que los nudillos se tornaron blancos. Su frente descansó contra el frío cuero mientras su pecho subía y bajaba con rapidez. Cerró los ojos por un instante, intentando calmarse, pero la tormenta en su mente no le daba tregua. Sabía lo que debía hacer, lo que era "correcto". Pero entonces levantó la cabeza, y con un murmullo