Ambos se quedaron con la boca abierta.
Lorenzo pensó que ya nada lo podía sorprender si venía de Majo, pero eso…
Orlando no daba fe de lo que sus ojos veían.
- ¿Estás loca?
Gritó Lorenzo, cuando pudo hablar.
- ¿Por qué te disfrazaste así?
Le pregunta furioso.
-¿Me estás cargando?
Insiste.
- ¿Por qué te vestís cómo Edith? Te cortaste el pelo y te cambiaste el color…
Majo se dio cuenta que fue un error lo que había hecho.
-¡No tenés dignidad!
Le reprocha su exnovio.
- ¡No le llegás a los tobillo