Capitulo 30 Promesas rotas.
— ¡Ha roto su palabra! — ExclamĂł Leandro alterado. — TĂş eres mi testigo Steven, asĂ que yo tambiĂ©n romperĂ© la mĂa y a partir de ahora quiero a un vigilante siempre con ella, házlo de manera que no se entere y siempre envĂame el reporte. — ExigiĂł el apuesto CEO poniĂ©ndose de pie y yĂ©ndose molesto.
"Él solo querĂa una excusa para no quitarle los ojos de encima a la señorita Becker"
SonriĂł el mayordomo tras ese pensamiento.
"Ni siquiera han pasa