"En realidad…"
"¡Ejem! Así que ya has despertado".
Lolita se quedó helada cuando Diego apareció de repente en la puerta.
La cabeza de Lolita se inclinó inmediatamente, con las manos apretándose entre sí.
El miedo volvió a recorrer el cuerpo de Lolita.
Fragmentos de esas imágenes repugnantes volvieron a atormentar a Lolita, perturbando su cordura.
"¿Diego, cuándo llegaste?", preguntó Hans.
"¿Qué estabas haciendo que no te diste cuenta de mi llegada, hmmm?"
La pregunta de Diego hizo que Hans se s