Brian y Charlotte bailaban como si fueran una pareja de profesionales. Él había aprovechado cuando escuchó una antigua canción de la era “disco”, una que le gustaba mucho a ambos, y a pesar de que Brian no quería excederse en las provocaciones que le hacía a Rufus Reynolds, no pudo evitar este desafío.
Se movían con una sincronización que le daba elegancia y hermosura al baile, y los que estaban mirándolos aplaudían a rabiar por la emoción. Al terminar, cubiertos por una capa de sudor, ambos se