Lo tiré de su mano y bajé las escaleras. Cuando Yara nos vio bajar tomados de la mano, preguntó: "¿Tienen que ser los dos tan cariñosos?".
Levanté la ceja. "¿Por qué?".
Yara sonrió. "Será mejor que vuelva antes. Es muy desagradable verlos".
Le puse los ojos en blanco a ella: “No es como si no tuvieras un marido”.
Yara se rio y dijo: "Vamos a comer. Después de comer, vayamos de compras con Summer. Quiero comprar un ordenador para juegos".
Dije rápidamente: “No dije que sí”.
La expresión de