Desde el fondo de mi corazón, estaba en desacuerdo con el hecho de que Wallace y Yara quisieran convertir a Lucas en el chivo expiatorio. Sin embargo, Wallace ya había tomado una decisión. Siempre era difícil hacerlo cambiar de opinión después de haber decidido algo. Sabiendo eso, actué como si no me importara y lo dejé ser.
De todos modos, fueron ellos los de la idea, no tenía nada que ver conmigo. No fui yo quien arrastró a Lucas en esto. Ya estaba haciendo mi parte al informarle a través de