"Muy bien, entonces. Me concentraré en practicar".
El hombre se mostró satisfecho con mi respuesta mientras sonreía ante mis palabras.
Le pregunté: "Ya que soy tan obediente, ¿crees que podamos volver al hospital mañana? Igual tenemos los medicamentos en casa. No hay necesidad de volver al hospital todavía. Cooperaré y volveré cuando sea el momento de operarme".
"Bel, ¿estás intentando tentar a la suerte?".
Enseguida bajé la cabeza y continué practicando mi caligrafía.
Ya era casi mediodía,