“Red”. La voz de Sebastian me hace girar en su dirección.
Estaba sentado en una de las sillas del hospital. En el momento en que mis ojos se conectan con los suyos, todo se derrumba sobre mí.
Todo desde mi arresto. A cómo observó mientras me torturaban. Cómo le supliqué que se detuviera pero no lo hizo. Finalmente los recuerdos que me estaban ocultos.
Cierro mis emociones y endurezco mis ojos.
Sin decirle nada me levanto de la cama. Arrancando las intravenosas y los monitores cardíacos.
Cas