Mundo ficciónIniciar sesiónPasé el resto de la noche despierto, observándola, pensando. Y no sé si fue el malhadado instinto paternal de Alfa o qué, pero por la mañana ya no la veía como la viva imagen de nuestros peores enemigos.
Era sólo una muchachita débil, indefensa, que seguramente había pasado buena parte de su vida siendo maltratada por verse como se veía. Imaginé que por eso se había ofrecido para venir como sirviente al







