Mundo ficciónIniciar sesiónMadre seguía ocupada cuando volví a visitarla. Ahora con las niñas, que se sentaran a sus pies, rodeándola para ver de cerca cómo trenzaba tientos verdes en guirnaldas. Su habilidad para hacerlo a ciegas era admirable, y las niñas intentaban en vano imitar sus movimientos rápidos y certeros.
Se interrumpieron cuando entré al salón, pero detuve con un gesto a las niñas cuando intentaron marcharse.
—Est&aa







