Mundo ficciónIniciar sesión—Si lo prefieres, puedo dejar de visitarte hasta que seas mayor de edad. —Tuve que obligarme a pronunciar cada palabra e ignorar el dolor como de zarpazos que me causaban en mi pecho—. Al fin y al cabo, tienes razón, es lo correcto.
Risa giró para enfrentarme y sujetó mi cara con ambas manos.
—Ya soy mayor de edad como humana, aunque no esté madura para procrear contigo —respondió con dulzura—. Y sería







