Punto de vista: Jeremy Williams
Salí de la propiedad ardiente y el humo me quemó los ojos; mis pulmones anhelaban aire fresco. Tosiendo ferozmente, me doblé mientras el tiroteo se desganaba detrás de mí.
Ese breve descanso dejó que mi mente se convertiera en un remolino de ideas y sentimientos. Un lado estaba mi padre, Darrel, el hombre que me crió, me entrenó y me convirtió en el luchador que soy ahora. Nuestra relación corrió más fuerte que la sangre. Él era el Alfa, la fuerza implacable que