Existiendo tanta gente en este mundo me pregunto una y otra vez cómo era posible que me encontrara con él de nuevo, esto tenía el semblante de ser una pésima pesadilla y una muy pesada.
— ¿Qué...? pensabas que no te reconocería.
El rostro de Ronan se tornó serio y a la vez en su cara se dibujó una mueca que hacía ver su rostro aún más malvado de lo que de por sí ya lo recordaba, velozmente aquel sujeto mi mano por la zona de la muñeca la misma con la que yo intentaba tomar la carpeta.