LEANA
Se me viene encima y retrocedo nerviosa previniendo sus crueles intensiones. Me toma del brazo para que no me aleje y los recuerdos de mi esposo me llenan la cabeza cortándome la respiración.
Las noches frías, el olor alcohol, su brutalidad, todo en el lo recuerdo con Milkan tratando de hacerme lo mismo y odio esto, este destino que hace mucho tiempo no le veo una buena cara.
—No, no, aléjate.
—Ven aquí petra —hiperventilo viendo a Milkan como cuando Camilo llegaba todas las noches—V