LEANA
Siento que no ruego respiro teniendo al oficial frente a ni
haciéndome preguntas con Nokolay a mi lado. Tengo miedo y más porque todo es
una mentira tras otra que siento va a explotarme en la cara en algún momento
—Entonces su marido se enteró de su
infidelidad con el señor Maslov y la botó de la casa—repite lo mismo que acabo
de decirle —¿Y desde entonces no sabe nada de él?
—No—intento parecer tranquila—me
parece muy extraño que me pregunte por el, yo hace días que no se nada de
Camil