Esmeralda
Íker se había ido el día anterior a Italia. No lo acompañé porque quería tiempo para mí. Quería pensar durante algunos días. Además, el evento de Zafiro estaba a solo días, y jamás habíamos faltado a uno. Eso me dejaba tranquila. Solo quería que todo saliera bien. Estaba ordenando y viendo el cambio del menú para este año cuando sentí que la puerta del local estaba abierta.
—Aún no abrimos al público —dije en voz alta—. Disculpe.
Me quedé en silencio, pero no escuché cuando la puerta d