Mundo de ficçãoIniciar sessãoDulce Márquez
Puse mis audífonos y paso firmé caminé hasta el local al final del callejón 33, un lugar de aspecto lúgubre de día, pero que cobraba vida por la noche, necesitaba hablar con Carlos, él era uno de los pocos hombres a los que le podías pedir n trabajo rápido y donde se pagara bien, sin tener que vender el cuerpo por completo.
La cosa estaba cada vez mas difícil, la situación paí







