Mía se sentía sobrepasada, afuera de ese cuarto de hospital esta su madre aquella por la cual lloro, grito cuando la habia enterrado hace años, pero ahora apareció como si solo se hubiera ido de vacaciones, y no comprende como le da la cara para llamarla hija, como se supone que debe de enfrentarla, solo quiere abandonar todo y salir huyendo como una cobarde.
Ya no sabe quien le dice la verdad y quien le miente.
de solo pensar le pican los ojos, pero no se permitirá llorar, ya lo hizo demasiada