Mundo ficciónIniciar sesión¡Que feliz me haces!, voltee a mirar a Chris.
Estábamos sentados en el sofá de su oficina, su brazo rodeaba mi cintura, mis pies descalzos descansaban sobre el sofá y mi cabeza sobre el pecho de Chris.
Disfrutábamos un descanso después del almuerzo, recargando energías antes de iniciar nuevamente el trabajo.
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