Mundo ficciónIniciar sesiónNEW YORK
—¡Vamos cariño, vamos tú puedes! — Sosteniendo su mano para darle la fuerza.
—Siento que me estoy partiendo en dos ¡Dios mío nunca más tendré hijos lo juro! Doménico te voy a cortar el miembro cuando salgamos de esto — Mientras su frente y todo su cuerpo está invadido por el sudor y el dolor que significa traer vida a este mundo hasta que por más inverosímil que parezca se oyó y resonó en toda la habitación







