El cuerpo sin vida de Sora cayó inerte en medio de la gente, el caos y los gritos de los estudiantes de la universidad.
-¡Silencio!- grito Esteban.
Asustando a todos. Los agentes cubrierón todo el perimetró para proteger a sus jefes. Gracias a su rápida actuación se evito una desgracia que lamentar.
-¡ Llamen una ambulancia!- grito asustado. El bebe va nacer.
-¡Ya viene!- comentó Jean.
-¡Tranquila , amor!- dijo este tratando de calmarla. Mientrás Milagros respiraba y exhalaba