Mundo de ficçãoIniciar sessãoSe dejó caer en una banca con vista al río. Juntó sus manos ensangrentadas y bajó la cabeza. Ni siquiera quería verme a la cara. Boté aire y me paré frente a él.
—Tenemos que hablar. —dije, haciendo que me viera a los ojos por unos segundos.
—Qué quieres que diga.
—Por qué lo hiciste. —pregunté, bajó la cabeza de nuevo, sin responder—. Lo viste paseando







