POV DE MAGNOS
Oí su voz suave llamándome y miré en su dirección. Por primera vez la observé con más atención y me di cuenta de lo hermosa y delicada que era. Sería perfecta si no fuera humana, terca y hablara demasiado.
—Sí, ¿qué pasa, por qué me llamaste? —pregunté, interesado en saber qué quería. Estaba preocupado por la historia del antojo y que mis cachorros nacieran con cara de comida. Cosmo me estaba volviendo loco desde que oyó hablar a Amelia. Me hizo prometer cumplir todos los antojos