La pregunta de él aceleró los latidos de su corazón, el cual estaba convencida de que se había saltado un par de palpitaciones mientras la besaba.
—Quiero llevarte a una cita de verdad —dijo él.
La mirada de ella recorrió su rostro antes de volver a sus ojos.
—Ya hemos tenido citas antes —dijo ella.
Él sintió la tentación de inclinarse y besarla de nuevo, pero sabía que debía responder a su pregunta.
—No eran reales… no realmente —dijo—. Quiero empezar bien el año contigo. Quiero que hagamos la