CAPITULO 36

Hermanito querido, veo que no te has oxidado, parece que has seguido entrenando después de que te he dejado hace un año, dijo Jhoan rodeando con un brazo los hombros de Seit.

Porque me oxidaría, yo no soy un vago como tú, que no hace nada, por mejorarse, le respondió Seit con un tono burlón, y con una pausa se dirigió a Marco y dijo: Marco me muero de hambre,  ya mandaste preparar algo de comer cierto.

Maestro hace unos minutos mande servir la comida, o pasemos a s

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