2026 - Tres meses después de hacerse oficial
Dante se sentó en la oficina de su padre, mirando documentos que deseaba no haber visto nunca.
Órdenes de transferencia a cuentas offshore. Contratos con cláusulas enterradas en letra pequeña que básicamente robaban a subcontratistas. Correos electrónicos discutiendo cómo "manejar" a inspectores de la ciudad que hacían demasiadas preguntas.
Y en el centro de todo: el nombre de su padre, Eduardo Santoro.
¿Encontraste los archivos Chen? Eduardo entró,