NO DEBERÍA IMPORTAR
[JULIAN]
La oficina se vacía más rápido de lo habitual.
No porque el trabajo haya terminado antes, sino porque nadie quiere ser el último en quedarse cuando el día ya no exige presencia. Las luces se apagan por sectores, las conversaciones desaparecen, y el ruido constante que sostiene el ritmo de la empresa se disuelve hasta dejar solo lo esencial.
Silencio.
Me quedo en mi oficina más tiempo del necesario, revisando documentos que ya leí, posponiendo una salida que podría h