DONDE YA NO PUEDO VOLVER
[JULIAN]
No recuerdo en qué momento dejé de intentar convencerme de que esto tenía una salida simple.
Tal vez fue anoche, en medio de una conversación que no me dio respuestas, pero sí algo más incómodo: una dirección. O tal vez fue antes, en el instante exacto en que entendí que lo que me pasa con Elara no se sostiene en lo que hace, ni en lo que sé, ni siquiera en lo que debería importar.
Amanezco con esa certeza instalada de una forma que no desaparece con el movimie