BESOS Y CREMA BATIDA.
Después de terminar las compras, volvieron a las casa listas para iniciar con su preparación. Liliana, les aseguró que les encantaría acompañarlas, pero que se había comprometido con una vecina, para acompañarla al hospital. Así que Emely y Luciana, subieron al segundo piso.
—Es una casa muy bonita— dijo apreciando la distribución, la organización y limpieza del hogar. Recordando que en el pasado, había hecho planes para que aquella fuese su casa.
—Mi padre la construyó él mismo, yo también cre