Nathan y Nathaniel, se encargaron de proteger la mansión Diamantis, el Hades tenía sus propios hombres pero decidieron reforzar la vigilancia, no podían correr el riesgo de que la familia de su amigo estuviera desprotegida ahora que el estaba en estado vulnerable
Habían pasado unas cuantas horas en las que las conversaciones con respecto a lo ocurrido y lo que afectaría al negocio eran el tema principal
— Estás muy pálido, ¿cómo te sientes? — Nathan preguntaba
— Bastante adolorido, creo que es