Afuera de estas cuatro paredes es de día. La gente está de camino a sus trabajos y muchos otros ya han comenzado su día laboral hace horas. La empresa es víctima de una investigación, y por consecuencia la gente que trabaja conmigo seguramente está disfrutando de su día libre. Sin embargo, para Haizea y yo el tiempo se ha detenido.
Ella esta acostada boca abajo abrazada a la almohada mirándome mientras que yo aprecio su delicada piel completamente expuesta para mí. Por mi parte, estoy acostado