Mundo de ficçãoIniciar sessãoApolo se metió las manos en los bolsillos del pantalón mientras caminaba por el pasillo como un león en una jaula estrecha. Había estado esperando cinco minutos frente a este pasillo silencioso a que ella se dignase bajar.
El reloj marcaba mil novecientos cincuenta y cinco minutos, así que ¿por qué estaba tan enojado que







