Diario de Isabel 1 de Diciembre
continuación:
Daniel y Martha permanecían en el despacho, sumidos en un silencio lleno de pensamientos no expresados.
La verdad, esa verdad tan dolorosa y esperada, se había revelado como una tormenta inesperada, arrasando con todo a su paso.
Daniel, aún con la carta de Alexander en la mano, apenas podía comprender todo lo que su madre le había dichocho.
Daniel: ¿Y Tomás?, preguntó finalmente Daniel, con la voz llena de incertidumbre.
Daniel: ¿Él sabe algo de est