Mundo de ficçãoIniciar sessãoPasaron tres días de viaje en el hiperespacio y por las ventanas de la nave ya no se veía la negrura estrellada del espacio sino un interminable túnel de luces brillantes.
Ta’u meditaba en su habitación al frente de un altar a una deidad andrógina con cuatro brazos y cuatro piernas y un aspecto similar al de los Viraki.
Llamaron a la puerta interrumpiendo su meditación.
—Pase —dijo abriendo los ojos y levant&aacu






