Y si, Adele había encontrado a un hombre. Uno dulce y considerado, uno que ese domingo se había ofrecido a cocinarle unos espaguetis, que llevó postre y unas cervezas y todo porque ella le había comentado que se moría de aburrimiento el último día del fin de semana.
- Huele tan rico ¿cómo es que no sabía que cocinabas tan bien? -
- Es mi habilidad secreta, solo la utilizo cuando quiero seducir a una mujer… -
- ¡Aaaah! ¿No me digas? -
- ¿Funcionó? -
- Puede ser… -
Almorzaron en el balconcito, ac