Lidia miró a Cecilia y le dijo: —¿cuánto hace que no vienes a casa a verme? ¿Solamente tengo la oportunidad de verte cuando no me encuentro bien?
—Tía Lidia —Cecilia estaba cogida de la mano, al oír sus palabras aparentemente castigadoras pero implícitamente cariñosas, sus emociones se elevaron, dijo con sus ojos enrojecidos, —He estado demasiado ocupada últimamente, lo siento.
—¿Ni siquiera quieres llamarme mamá ahora?
—Bosco y yo ya estamos divorciados, si te llamo así en la ocasión de hoy, te