Los ojos de Catherine y Freya estaban llenos de sentimientos complicados.
Podría ser por su identidad y la naturaleza laboral que consideraban a Max como el hombre más íntegro que jamás habían conocido.
“Pero no te preocupa que Charity…”. Catherine se mordió la lengua.
Max forzó una sonrisa. “Ella nunca ha estado conmigo. No puedo obligarla a estar conmigo solo porque la ayude. Somos amigos. En el pasado, la ayudé por voluntad propia. Si ella todavía no está interesada en mí, tampoco puedo ob