“Entonces... ¿Qué quieres que haga?”, preguntó Jessica con amargura.
¿Qué tenía que hacer ella?
La tristeza y la molestia llenaron el corazón de Forrest. “Que no me mientas es suficiente. Deja de involucrarte con otros hombres y recuerda que estás casada”.
La decepción en los ojos de Jessica creció gradualmente. “Tú no entiendes. Nunca te mentí. Nunca me he involucrado con otros hombres. No era una persona que tuviera una vida personal desordenada antes de casarnos, y me he estado controlando