Rodney no quería regresar a ese frío hogar en absoluto.
"Suéltate".
Freya podía oler el aroma de Rodney, pero se sentía totalmente asqueada.
Sin embargo, Rodney la estaba abrazando muy fuerte.
"No te voy a soltar. Freya, tengo mucha hambre. Me estoy muriendo de hambre. Ni siquiera tengo apetito cuando tú y Dani no están en casa. Vamos a casa, ¿de acuerdo?". Rodney le suplicó.
"Ve a buscar a Sarah si tienes hambre. No es mi j*dido asunto. Solo quiero divorciarme". Después de luchar para l