Catherine sintió como si le estuvieran pinchando los ojos.
Trató de contenerlo, pero aún así sus ojos se enrojecieron.
“Shaun, ¿Acaso estás loco?”. Ella perdió el control y lo regañó.
Shaun miró sus ojos enrojecidos y, de repente, ya no se sintió tan cohibido o nervioso. Al contrario, sus labios se alzaron en una dulce sonrisa. “Estás preocupada por mí”.
“...”.
Catherine estaba demasiado enojada con Shaun para decir algo.
Él estaba en ese estado, pero aun así decía que ella estaba preocupa