"¿Quién?", preguntó con curiosidad Janet.
"¡Catherine Jones! Está bebiendo sola en el bar. Ah, sigue tan guapa como siempre".
Janet lo corrigió al instante. "Esa z*rra".
Nunca olvidaría la humillación que sufrió al ser expulsada del restaurante por su culpa la última vez. Ese incidente la convirtió en el hazmerreír entre las élites de Melbourne.
Se alegró de lo ocurrido hoy en la licitación.
Sin embargo, eso todavía no era suficiente. Quería destruirla por completo. No esperaba que la oport