Perspectiva de William
¡Acabábamos de tener sexo por primera vez, y joder, fue buenísimo! Yo no era virgen; había perdido la inocencia hacía dos años con mi antigua profesora de Economía. El sexo con ella en su casa, con el pretexto de darme tutorías gratuitas en aquel entonces, no había estado tan mal. Pero ella no me gustaba.
A quien yo quería de verdad era a mi querida hermanastra. Pero no podía llegar con Kitten y decirle: «Kitten, te amo. Vamos a follar». Temía que me viera como una person