Ella le había quitado el cinturón y se lo había colocado sobre los hombros. Luego, desabrochó el botón y bajó la cremallera de los pantalones, dejando al descubierto sus calzoncillos rojos.
Inclinándose más cerca, presionó sus labios contra la prenda interior. Después, Anna le quitó los pantalones junto con la ropa interior. Ahora no había nada que bloqueara su vista.
Sostuvo con delicadeza su verga y hociqueó sus testículos, sin olvidar pasar la lengua sobre ellos. Poco a poco, se abrió paso h