Pasaron varios minutos antes de que Anna Smith saliera lentamente del baño luciendo un atuendo seductor.
Adornando su cabello llevaba una diadema blanca con orejas de conejo rosadas. Su cabello ya no estaba trenzado, sino que caía ligeramente más allá de sus hombros.
En su cuello llevaba una gargantilla negra que venía acompañada de una correa plateada, la cual sostenía con delicadeza. La gargantilla también tenía un colgante en forma de corazón de color rosa oscuro.
Llevaba un bralette de enca