—Solo... considera esto como una pesadilla, Caramia —le dijo a su prima, dejando escapar un suspiro de resignación.
—Nunca imaginé que terminaríamos así algún día —comentó ella.
—Bueno —Alfonso se encogió de hombros—, ...la vida nos da sorpresas, a veces del tipo horrible, como la que estamos enfrentando ahora. Sé que lo que estamos a punto de hacer está fuera de lugar, pero tenemos que hacerlo... para salvar a nuestros padres. Después de que salgamos de aquí, guardaremos este secreto y... nos