A Julia no le quedó más remedio que volver a casa, era mucho dolor en tan poco tiempo, estaba cansada de tanto llorar, y ahora mucho más después de la humillación que Leo le había hecho, cómo era posible que él negara a su propio hijo, si ella se había entregado a él en cuerpo alma y corazón, pero ahora solo quería volver a casa, pues deseaba dormir y nunca despertar nunca más, por así decirlo, porque ahora tenía un motivo más para salir adelante.
Julia llevo sus manos a su vientre y dejo salir